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"Nada podemos esperar sino de nosotros mismos"   SURda

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23-06-2015

 

 

La "izquierda" ucraniana se adapta al fascismo  

 

 

SURda

Ucrania

Opinión

Victor Shapinov 

Traducción: Fernando Moyano *


Recientemente se celebraron dos eventos en Kiev de unificación de la izquierda. El primero fue la creación de la coalición  "Oposición de Izquierda"   del Partido Comunista de Ucrania (KPU, dirigido por Peter Simonenko) y el Partido Socialista Progresista de Ucrania (PSPU, dirigido por Natalia Vitrenko). El segundo fue el congreso fundacional del partido  "Movimiento Social"  

Estos eventos no son iguales. El KPU con varios miles de miembros y el PSPU con algunos cientos son fuerzas políticas con su propia historia y estructura ramificada. "Movimiento Social" tiene unas cuantas docenas de miembros. Sin embargo, ambas asociaciones son importantes para ver las característicos de ciertas tácticas de la izquierda enfrentada al golpe de Estado y el régimen represivo de extrema derecha. 

La  Oposición de Izquierda   de Simonenko-Vitrenko define claramente los sucesos de febrero de 2014, como un golpe de Estado, habla muy mal de la asociación con la Unión Europea y las políticas dictadas por el FMI, exige el fin inmediato de la guerra en el Donbass, mientras que confía en los términos de los acuerdos de Minsk. Pero de hecho, la Oposición de Izquierda del Partido Comunista y el Partido Socialista Progresista, cuya actividad es ilegal tras la sanción por el Parlamento de Ucrania de una ley que prohíbe la "propaganda del comunismo", intenta volver a ese terreno y continuar sus actividades. Poco antes, la KPU anunció la creación del movimiento  "Izquierda de marzo"   , que también se concibe como un "refugio" legal en el caso de una prohibición. Al parecer, los dirigentes del Partido Comunista hasta hace poco no creían en la prohibición, y se mantenían en la esperanza de que el anticomunismo militante del gobierno post-Maidan no fuese "grave". Ahora, cuando la amenaza de una dura represión contra la izquierda - que Borotba advirtió desde el golpe de estado - se ha convertido en una realidad, la dirección del Partido Comunista se ha puesto frenéticamente a la búsqueda de oportunidades para quedar dentro del ámbito legal. 

Sin lugar a dudas se necesitan este tipo de estructuras legales de protección y damos la bienvenida a su creación. En nuestra opinión sin embargo, en condiciones de un régimen fascista solo se puede sobrevivir con estructuras ilegales de resistencia, y con la parte legal del trabajo subordinada a la ilegal. En el caso del Partido Comunista se trata de un intento de líderes corruptos, profundamente integrados en las estructuras del Estado burgués, empeñados en permanecer en el ámbito público a toda costa, incluso si eso significa renunciar a la parte más importante de su propio programa. 

En la crisis de invierno-primavera de 2014 los dirigentes del Partido Comunista demostraron ser pasivos, incapaces de luchar. En el momento del golpe de Estado llevado a cabo por nacionalistas pro-oligárquicos y fuerzas neoliberales, la fracción del Partido Comunista se mantuvo en el Parlamento y su presencia en realidad ayudó a los golpistas creando la ilusión de "oposición". Los líderes públicos del Partido Comunista casi nunca participaron en el movimiento antifascista popular en el sureste, y las estructuras de estos partidos fueron, salvo pocas excepciones, pasivos al momento en que los grandes recursos organizativos y financieros del Partido Comunista podían haber cambiado la correlación de fuerzas en favor de la convocatoria "Anti-Maidan." 

En cambio, la dirección del Partido Comunista no apoyó el levantamiento popular en el Donbass, y más aun, denunció públicamente a los comunistas de Lugansk y Donetsk que abiertamente se pusieron del lado del pueblo. Es difícil de creer, pero en algunos casos los activistas del Partido Comunista que asumieron esta actitud fueron expulsados del partido por "separatismo", incluyendo a los defensores de la Casa de los Sindicatos en Odessa. 

Sin un cambio de dirección del partido, cualquier iniciativa bajo el control del Partido Comunista no será eficaz en la lucha antifascista y anticapitalista. 

En el otro flanco de la política de izquierda, vemos la consolidación de una serie de activistas en el partido  "Movimiento Social".   Estos son básicamente los activistas que abiertamente apoyaron el "euromaidán" y el golpe posterior. Uno de los líderes de la nueva organización hizo un viaje especial a Gran Bretaña, donde organizó una presentación en la Cámara de los Comunes en nombre de la "izquierda ucraniana", diseñada para atraer el apoyo del "gobierno revolucionario" de Turchinov y Yatsenyuk. Estos activistas participaron en actividades de euromaidán, a pesar del hecho de que los líderes de este movimiento eran de fuerzas políticas neoliberales y de ultraderecha. A contrario de los hechos y la lógica, argumentaron que la llamada "integración europea" va a llevar a Ucrania leyes laborales de estilo europeo y garantías sociales. 

Estos mismos activistas reaccionaron negativamente al movimiento antifascista popular en el sureste de Ucrania, a menudo repitiendo las calumnias de la propaganda oficial. Así, numerosos activistas que entraron en el liderazgo del nuevo partido en realidad ayudaron a legitimar el golpe de derecha, como si fuesen un apoyo desde la izquierda a las nuevas autoridades de Kiev. Dado el pequeño número de los pro-Maidan de izquierda, su propaganda fue dirigida principalmente a desorientar a las fuerzas de izquierda en Europa y el resto del mundo. 

Un año después del golpe, cuando los resultados de la victoria de Maidan quedaron claras, varios activistas de la "izquierda Maidan" comenzaron a desvincularse de ella, argumentando que condenan a "ambos lados" del conflicto. Tal cambio en la posición dentro de un corto período de tiempo no puede inspirar una esperanza clara en el nuevo partido. Esto también se refleja en el hecho de que el partido "Movimiento Social" ha sido incapaz de adoptar ninguna posición sobre la guerra civil en Ucrania, sin duda el problema más importante de toda la política ucraniana. 

Por lo tanto, en ambos casos, la creación de estas nuevas fuerzas políticas - la coalición del Partido Comunista y el Partido Socialista Progresista por un lado, y el partido "Movimiento Social" por el otro- se trata de un intento de adaptarse a la nueva realidad política, de volver aceptables sus actividades para el régimen anticomunista represivo en Kiev. Esta no es una manera de luchar, es un camino del oportunismo. 

Unión Borotba   declara que sin un referéndum popular sobre la Constitución de Ucrania, sin llevar a los criminales de guerra ante la justicia, sin desnazificación profunda, cualquier "izquierda" que condicione sus actividades a los órganos del poder legislativo y ejecutivo no dará lugar a cambios en favor de los intereses de los los trabajadores. 

Estamos firmemente convencidos de que la liberación de Ucrania de las autoridades nazis y oligarcas  sólo es posible a través de la lucha, no a través de conspiración y la intriga. 

¡Ucrania será libre y socialista!  

Unión Borotba  

* moyano.fer@gmail.com  

Fuente: New Cold War


 

 
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